2.26.2017

E&H #7: TELEBIT

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

El día de publicación de este artículo, es el cumpleaños de Daniel Acosta: el vocalista del grupo. ¡Feliz Cumpleaños! Y espero que disfrute leer este artículo.

Por todo el infinito cielo… He aplazado mucho a TELEBIT, porque esto comenzó desde noviembre y aún no le he dado fin. Estoy apenado, considerando que es una travesía por uno de los mejores sonidos rockeros que tiene la escena nacional actualmente. Lastimosamente, muy pocas bandas jóvenes más le dan la talla (y si creen que hablo de DE o RP, están bastante equivocados). Ahora sí, entremos al artículo como tal:

Este es el comienzo de la segunda temporada de E&H, donde analizaremos canción por canción a cada uno de los grupos de la nueva ola de música en Colombia: Aquellos que han empezado a tener una influencia notable desde hace algunos años, y que llevan la batuta de una propuesta novedosa basada en el label alternativo en contra de todo prejuicio con el que nos quieran emparentar.

Un estudio de grabación de AN, aquella plataforma de música con resultados increibles

Como preludio, quiero contarles acerca de una de las plataformas artísticas que se ha encargado de reforzar la labor de potenciar a aquellas agrupaciones que prometen traer buen material musical para el desarrollo cultural de Colombia: Árbol Naranja. El trabajo de gestión, producción y posicionamiento de artistas y bandas nacionales como Esteman, El Freaky Colectivo, The Mills, The Hall Effect, Monsieur Periné, LosPetitFellas, Divagash, Superlitio, etc; ha sido realizado de manera exitosa gracias a este proyecto que continúa impulsando aquellas promesas colombianas.

Logo de Arbol Naranja, con desempeño para el medio alternativo en Colombia

Por supuesto que también han trabajado con grupos internacionales como Bajofondo, o con cantantes como Natalia Lafourcade. Viéndolo así, es notable el apoyo y el buen trabajo que ha resultado de esta organización que da mucho para hablar. Sin embargo, este no es el tema aquí.

A lo que si nos vamos a referir es a una de las bandas “de la casa”. Dos agrupaciones que surgieron bajo este sello y que han trabajado bajo el patrocinio exclusivo de esta empresa. Uno es Pedrina y Río, de la cual ya tuve el honor de hablar… acerca de su pop alternativo con tintes de música tradicional (Link del E&H Aquí). El tema de hoy será de la primera agrupación que se originó en este lugar: TELEBIT.

Ellos son esta agrupación, que ha traído frescura al sonido rockero en Colombia

¿Quiénes son los TELEBIT?
-  Daniel Acosta (Fluxus): Voz y Guitarra
-  Felipe Rondón: Guitarra y Programación
-  Cesar Barajas – Bajo
-  Daniel Chamorro – Guitarra
-  Nicolas García – Batería

Al principio eran conocidos como Polifoni-K, un grupo oficialmente creado en 2009 que empezó su recorrido tocando covers de Muse en conciertos universitarios (más específicamente de la Universidad Javeriana). Alcanzaron a lanzar un sencillo propio antes de su supuesta defunción: Polos Opuestos.

El primer vestigio del grupo que hoy vamos a analizar

Aquella canción ya podía ser la prueba del estilo rockero que habían adoptado, porque en pleno 2010 podían empezar a ser parte de una movida colombiana que buscaba revitalizar los ritmos alternativos (y un poco de rock no quedaría mal). Tiempo después el grupo desaparecería, para dar paso a una reagrupación completa que se convertiría en lo que hoy llamamos TELEBIT.

Esto surge en el año 2011 como una propuesta que ellos mismos han definido bajo lo que muy comúnmente se llama rock en español. Pero no es cualquier proyecto que pretende emular a aquellas bandas latinoamericanas de las tres últimas décadas… Más bien, la banda pretende dejar su huella a través de una singular combinación entre los sonidos electrónicos anglosajones (puede ser cercano al shoegazing) y la música autóctona de la región que rememora en su mayoría a la cultura precolombina.

Esta es la representación artística de la impresión sobre el primer disco...

¿Suena un tanto extraño, verdad? Y las impresiones a primera vista pueden estar casi siempre equivocadas (algo similar me sucedió). Por lo cual vamos a analizar la evolución de TELEBIT a través de sus discos, que nos demuestran como es el crecimiento y el desempeño de una banda con altas proyecciones y expectativas, con un largo camino por delante y una trayectoria destacable durante años pasados.

El álbum debut de esta agrupación salió al mercado en 2012, con el nombre de Primera Dimensión. Consolidado como el primer espacio en el que los TELEBIT demostraban esa capacidad y libertad artística que poseían para crear contenido ingenioso. Aquí está el disco:

Primera Dimensión (2012)

1.  Sin señal
2.  Más y Menos
3.  Caer
4.  Androides
5.  No lo ves
6.  Estática
7.  Primera Dimensión
8.  Holograma
9.  Frecuencia Cero
10.  Polos Opuestos

El álbum debut del quinteto se enfoca hacia un terreno bastante electrónico, experimental y poco común. Desde el primer track nos damos cuenta de eso, y a lo largo de todo este trabajo nos encontramos con el rock latino visto desde los sentidos de cinco mentes juveniles que quieren ampliar su entorno armónico más allá de lo imaginable. Mientras procedamos a explorar más de cerca este proyecto, más nos daremos cuenta de la calidad y el valor que Primera Dimensión puede tener en la actualidad del cuarto arte en Latinoamérica.

Aquí se empieza a gestar la identidad del grupo… no obstante, aún no está del todo clara. Se intenta probar con influencias basadas en las formaciones típicas de la banda rockera, unos sonidos electrónicos que realizan la variación del género ya citado y unas líricas que parten de una base simple hacia un todo prometedor. No todo el trabajo encontrado en el disco es de total éxito, así que ¿Es un buen principio para el quinteto? Ya lo veremos:

Sin señal se siente como la introducción a un universo entero. Uno paralelo a lo que ya hemos conocido, repleto de guiños futuristas en sus beats. La canción es instrumental, pero revela más de lo que cualquier persona puede pensar: Un ambiente armónico, donde el placer auditivo tiende a aumentar con cada nueva sección. Ya no tengo nada más por decir, sólo lo podría resumir en: ¡aspecto minimalista, esencia fenomenal!


Más y menos es de esas canciones que le afectan el paso de los años (a pesar de que han sido prácticamente pocos). En su época de furor, se interpretó como una de las sensaciones más relevantes del rock colombiano por su estilo vanguardista… que luego se convirtió en el génesis de aquel estilo genérico que D.E. utilizaría en casi todas sus canciones. Sin embargo, posee el mérito de ser la primera (con una identidad más definida) en ser realizada.

La letra habla acerca de un mundo que cambió, unos sentimientos vividos y la intención de seguir adelante sin mirar hacia atrás. Los sintetizadores sobresalen en los coros más allá de sólo ser parte del decorado. Y los instrumentos son muy típicos: cumplen su labor sin ser la joya más increíble del track. Por cierto, este acaba de golpe a los casi tres minutos, para dar paso a unos de los sencillos más conocidos de los TELEBIT.


Caer sigue el mismo estilo de la anterior canción, con un rock muy simple y suave, con versos que expresan un enfoque topográfico y un coro bastante amigable con el oyente casual al pretender estar pegado a tu mente por más tiempo del necesario. Alabo bastante la instrumentación notada en las secciones carentes de voz, pero el resto no es de mi total agrado (fenómeno causado gracias a la peculiar experiencia con bandas del mismo estilo y el enorme aprecio que le tengo a Doce Vientos).

Así comenzó el quinteto, con una formula muy poco vista en su tiempo, pero que ha envejecido fatal por la sobreexplotación a la que ha sido sometida… y no necesariamente por los TELEBIT, sino por otros grupos de rock colombiano que no quiero mencionar.


Androides comienza similar a sus anteriores, pero le doy más crédito al tener una letra más elaborada. Sí, sé que se repite mucho a lo largo de la segunda parte del track; pero eso no le quita el gran empeño puesto en esta pieza. Lo voy a aclarar de manera definitiva: El atractivo real de Primera Dimensión se centra en la innovación instrumental y armónica presente, debido a que aún las letras no están bien desarrolladas como en posteriores trabajos.

Y eso es Androides, una letra básica que gana más calidad al estar inmersa en una abstracción de metáforas y sentidos implícitos cubiertos por unos efectos de sonido experimentales. ¡Es rescatable y hasta sobresaliente a nivel rítmico!


No lo ves es el mismo concepto, pero conducido de una forma más destacable y llevadera. Puede que al principio suene como una tonada con pequeños arreglos electrónicos y un resto genérico; no obstante, al cabo de unos segundos se convierte en algo más importante, más valorado, con mayor calidad a nivel lírico. Cabe aclarar que dentro de la letra hay ciertas referencias ocultas hacia otras compañeras de disco (Un hecho que sucede en gran porción de las melodías que he analizado). Es buena, y tiene un valor artístico muy alto respecto de las otros tracks.


Estática es la mitad de este trabajo bastante variopinto. Si les soy sincero, mientras avanzamos se puede evidenciar mayor calidad en cada canción que vemos. Y esta no es la excepción: Con un comienzo suave, un ritmo constante/relajante/desprendido, un mensaje abstracto que a la vez es un tanto comprensible y una fórmula mejor evolucionada; esta melodía nos muestra el verdadero potencial que los TELEBIT pueden tener dentro de su primer paso discográfico. ¡Sin duda, sobresaliente!


La pista homónima nos devuelve a algo más suave, llevadero, ligero, en el sentido más rockero posible. Siento decir que no supera el gran desempeño que Estática tiene como pieza, pero logra reflejar la contemporaneidad del rock en español de una forma interesante y bacana. No tiene unas líricas complejas, pero si transmite un placer auditivo gracias a la instrumentación repleta de sonidos electrónicos utilizados en los momentos precisos. Es buena, y hasta mejor que No lo ves.


Holograma comunica un ambiente más espacial, alejado de lo que nuestro mundo puede transmitir. El principio no es tan placentero de escuchar; pero en el transcurso de la tonada, el placer se va manifestando en forma de ritmos electrónicos. ¿El tema de la canción? Una búsqueda implacable del rastro de aquella realidad formada en cuerpo y alma. Segundo a segundo, el progreso del tema se torna más inmersivo y el viaje musical sigue siendo verdadero. No es de las mejores… es buena a secas, pero tiene un punto fuerte en su rítmica sintética (como casi todo el álbum).


Existe una versión alternativa de esta pieza que hace aparición en la página del BandCamp del grupo. Esta es realizada con la colaboración de Pipe Bravo de Superlitio. Si les soy honesto, se evidencia un punto más de calidad con la aparición de este cantante… que con su particular tono de voz brinda cierta variación al sentido explorador de la melodía. Al final, destaca bastante esta otra versión y la puedo tratar como una prueba fenomenal.


Frecuencia Cero puede sonar bastante desordenada, pero está lejos de ser mala. Cuenta con unos versos que manifiestan el deseo de despegar hacia un nuevo rumbo en la vida; también existe un coro muy pegadizo que repite un ¡No! con un eco adictivo. Aprecio mucho esos detalles de excelente uso de sintetizadores siempre presentes, pero aquí se escuchan con muy poca armonía en la mayor parte del tiempo (Hay ciertas excepciones). Pero como tal, es una de las recomendables y sobresalientes. ¡Una imperfección demasiado hermosa!


Y cerramos el disco con Polos Opuestos. Junto con algunas anteriores, sobrevivió del repertorio de Polifoni-K para sumergirse en la esencia recién formada de TELEBIT. Un ritmo más acelerado, con un enfoque más centrado al rock típico. El tema de la canción es el fin de una relación justificada por la imposibilidad de los Polos Opuestos por convivir mutuamente en la vida (Una temática final sorprendente, a mi gusto).

De las típicas de rock dentro de Primera Dimensión, esta es la que más se aleja de ser común y genérica. Gracias a su imprescindible energía, su intención directa y sus líricas detalladamente creadas, logra ser una pieza bastante relevante… y un cierre bacano para un debut establecido en un entorno paralelo.


El primer contenido de los TELEBIT fue revelador y logró dar la rienda para que otros comienzos de grupos rockeros colombianos se manifestaran. Después aquellos conjuntos vendrían a sobreexplotar la industria y a llenarla de cualidades repetitivas y carentes de innovación. El quinteto protagonista no seguiría ese camino, sino que se plantearía un sendero diferente por el cual continuar.

Estarían en varios festivales y presentaciones que les darían mayor reconocimiento en su país de origen

El Festival Estéreo Picnic, SOMA, y otros festivales serían la carta de presentación de este grupo que había realizado una propuesta interesante en el ámbito del rock. Su desempeño en vivo mostraba que la belleza de las canciones no se manifestaba totalmente en la mezcla detallada de sonidos sintéticos, sino que los integrantes de la banda podían dar lo mejor de sí con su voz o instrumento respectivo en cualquier escenario en el que se presentaran.

Existió una ruptura, un tiempo en el que los 5 integrantes tenían una vida propia alejada del proyecto grupal, del que se distanciaron. Incluso casi se llega a separar la banda con pocos años de vida, pero con una alta fuerza de voluntad regresaron al estudio a idear nuevos experimentos a nivel musical. También se quería buscar una identidad definida, con la que el nuevo trabajo intentara superar con creces y no imitar a Primera Dimensión.

Cortesía: Radiónica (RTVC Sistema de Medios Públicos)

“Siempre será frustrante no poder entregarle un disco de TELEBIT a Gustavo Cerati”
Daniel Acosta (Fluxus) – 2016

“La ruptura permitió una sensatez plasmada en la creación del disco”. ¿Qué sucedería después? Las piezas presentes en el segundo trabajo discográfico pueden responder esta incógnita, ya que en conjunto son un trabajo espectacular que puede tener la tendencia de superar al primero. ¿Realmente lo supera? ¿Es Doce Vientos un disco significativo para el rock colombiano? ¿Es acaso infravalorado? Sí, en este momento hay más preguntas que respuestas; sin embargo, cada track del disco que sigue resolverá sus dudas.

Esta nueva etapa de TELEBIT sería la que los consolidaría definitivamente en varios países de América Latina

Doce Vientos (2015)

1.  Llévame Ritual
2.  Despertar
3.  Somos Coyotes
4.  Amuleto
5.  Meridianos
6.  Sombras
7.  Entre piedras y carbón (ft. Andrea Echeverri)
8.  Chía
9.  Sideral
10.  Universos Paralelos
11.  Naufrago (ft. Pedrina)
12.  Doce Vientos

Una completa evolución de lo visto en el álbum debut. El hallazgo de una esencia que ya define a los TELEBIT como un concepto único, una banda con un potencial más visible y con piezas que reflejan los sonidos que rememoran los espíritus nativos de nuestra tierra. La verdad es que los sonidos electrónicos reflejan un encuentro con una identidad que no tiene límites para el tiempo, el lugar o las emociones.

Podría echarle flores durante más tiempo, pero es necesario analizar de manera crítica su naturaleza y su razón de ser. Aun así, es inevitable tener una buena impresión sobre este conjunto de melodías que trascienden en el rock. Antes de que apareciera Doce Vientos, la industria rockera colombiana estaba llena de varios intentos musicales parecidos a aquella lejana dimensión… y se hacía necesario un cambio importante. Uno evidenciado en las siguientes canciones:

Llévame Ritual es aquella pista que nos introduce en el concepto de este segundo disco. Un inicio que contiene la esencia precolombina con unos sonidos electrónicos placenteros se acompaña de una letra que evidencia la entrada hacia una nueva etapa de la vida llena de nuevos pensamientos y sentimientos. No puedo dejar pasar el gran avance que el contenido lírico ha realizado con respecto a tres años atrás (Es demasiado sorprendente y fenomenal). Sensación de éxtasis auditivo, una excelente composición que destaca sobre todo en la rítmica.

"Y a la fiebre me acostumbraré, rayo de luz me muestra el camino"

Despertar trae consigo un superdesarrollo de la estructura típica de una canción del género bajo el estilo de los TELEBIT. Es un uso más moderado del efecto sintético, pero logra ser armónico frente a la construcción básica de las líricas y la instrumentación que hacen parte del espíritu de la canción. De nuevo, lo que llega a ser más relevante son los arreglos instrumentales con una minuciosa creación… Pero no se puede desprestigiar la temática de soledad y abandono propio que las líricas nos ofrecen.

"La tierra todo se tragó, pero me ha dejado aquí. Y ahora sin ti, y ahora sin ti"

Somos Coyotes es uno de los sencillos (concretamente el segundo) que sale a representar la ardua labor realizada dentro de los Doce Vientos. Representa el sentimiento de roadtrip físico y mental al lado de aquella persona especial en la que se refugian las sensaciones más bellas y eufóricas del individuo. El ocaso plasmado en la particular mezcla entre instrumentos reales y sintéticos logra ambientar la mente del aire explorador que la letra posee. Como tal, es de esas tonadas que amas en el primer instante… y que poco a poco vas justificando ese sentimiento en el gran detalle que se evidencia. Muy buena.

"Luciérnagas en la noche me dejan ver, que somos coyotes en la hierba"

Amuleto pone al sendero típico de la vida en contraposición a la naturaleza salvaje de esta, acompañado por la historia de acompañamiento de dos seres que se enfrentan a un difícil recorrido. Desde aquí se nota ese aspecto de espacio exterior recreado en la electrónica que nutre segundo a segundo el contenido de la melodía. Es adictiva, aunque puede sonar un tanto repetitiva. Las líricas no sobresalen mucho en comparación a los tracks anteriores, pero son dignas de mención por ese entorno rural que evocan.

"Si salgo corriendo no es para escapar, sé lo que estás sintiendo"

Meridianos es la antítesis de aquellas canciones sobre amor y eterna compañía. Nos muestra el fin de una etapa, la nostalgia por volver a vivirla, y la ansiedad por el futuro desconocido. Presenta un compás más moderado y lento, que permite la comprensión más empática acerca de las emociones transmitidas; acompañado de leves notas de sintetizador que complementan a aquella eternidad presente en la batería y en el bajo. Es tierna, sincera, con un anhelo triste cercano a la realidad. Una de las mejores melodías.

"Vuélveme a encontrar, y quédate conmigo acá"

Sombras, aquellos vestigios de corazón que son casi imposibles de alcanzar; pero en donde no se debe perder la esperanza. En un pensamiento subjetivo, puede ser tomado como la representación del más allá: un mundo infinito en el que, aunque tienes limitaciones en un principio; puedes alcanzar tus sueños metafísicos representados en emociones mundanas y a la vez, puras.

Es el puente o conexión entre Primera Dimensión y Doce Vientos, lo cual trae consigo una revolución de la esencia precolombina sobre los sonidos sintéticos, los cuales reflejan el estilo inigualable que los TELEBIT adoptaron para esta nueva etapa. Unos acordes con una armonía surreal son los que marcan a la canción como un viaje hacia ese universo metafísico y ancestral. Una pieza de ensueño.

"Hoy quiero atrapar el eco de sus ojos, lento intento entrar al fondo de su corazón"

Entre piedras y carbón presenta la primera colaboración de este disco, con Andrea Echeverri como protagonista. Un debate entre la vida y la muerte, donde las ganas de vivir se hacen presentes y el miedo a morir es una constante en la que no se quiere caer (no por egoísmo, sino para continuar sueños y objetivos en la que seres queridos son el principal objetivo). Por mucho, esta es la letra más oscura y profunda de todo el álbum…y este hecho le permite ser la más canción desnuda, la que menos sonidos electrónicos posee, la más acústica.

La armonía entre las dos voces es impecable, los fallos son prácticamente inexistentes y Andrea sigue demostrando que su potencia vocal y su carisma artístico sigue estando presente, como desde hace 25 años. Las situaciones pueden ser complicadas, y el destino no está siempre a nuestro favor; sin embargo, esta canción es la fortaleza necesaria para afrontar esas dificultades en las que la humanidad es vulnerable. Excelencia Pura.

"De esta tierra me agarro fuerte, no es momento de partir"

Chía retorna a ese conjunto de espíritus sintéticos en una historia en la que el aprecio puro y ese ser amado es representado en la luna como una metáfora de cariño, utopía y hasta adicción (sin punto de exageración, claro está). Un perfecto ejemplo de representación precolombina del amor platónico. Sin duda, puede ser considerada como una de las canciones más enternecedoras debido a la energía vocal, su intención lírica y los variables sentimientos reflejados. ¡Es demasiado buena, sobresaliente!

"Cuando está en mi camino, el resto del mundo llega a su final"

Sideral es la representación lírica de aquella intención de representar lo sobrenatural y lo metafísico en un ciclo de vida efímero, donde no hay prisa y se tiene conocimiento de las consecuencias que pueda traer. Es una melodía muy optimista para el mensaje que intenta transmitir, o así lo siento yo (Demasiado extraño y hasta bizarro). La electrónica se presenta en dosis más breves, pero aun así armoniza en buena medida la intención excéntrica de la canción. Es buena, aunque me sigue pareciendo rara por su naturaleza.

"Explotan nuestros astros, sólo quedan ideas en el aire"

Universos Paralelos es la tonada más experimental que puede existir dentro de Doce Vientos. Es algo así como el Síndrome de Fregolí, visto desde los ojos de un grupo rockero con mucho talento y visión inteligible. Nos trae un compás con mayor movimiento y una sensación adictiva medio festivalera. De por sí, no tengo nada más por decir… Junto a la anterior son los tracks más flojos del álbum, pero están lejos de ser mediocres.

"Con el dolor de su ausencia, no puedo vivir más"

Naufrago es el contenido más romántico que habita dentro del disco. Extrañar a una persona que significa mucho para ti, donde la distancia es el peor cáncer y la única sensación que deseas es la compañía eterna de ese ser amado: Así realmente se siente la canción. La segunda y última colaboración de Doce Vientos es con una cantante ya muy conocida y querida por aquí: Pedrina. Se respira una armonía realista en las emociones de los dos intérpretes, los cuales evocan muy bien esa añoranza que comunica la letra.

Es una melodía muy especial que se ha ganado esa categoría de ser una canción que poco se interpreta en vivo (y las veces que se hace, son de gran importancia para el grupo). Posee un poco de melancolía, pero lo interesante es más la nostalgia que segundo a segundo se experimenta gracias a un acompañamiento también acústico, con poco espíritu sintético, y desnudez musical en una de sus máximas expresiones: Guitarra natural, bajo y batería inmersa en un compás lento que te hará sentir de todo, menos aburrimiento. Es de una altísima calidad y un gran deleite auditivo.

"Y volver a encontrarnos, tan solo una vez más. Cruzar nuestros caminos, dejar lo malo atrás"

Doce Vientos es el cierre del álbum mediante el testimonio de un nuevo principio. Si Llévame Ritual empezó el recorrido de todo este trabajo discográfico, esta canción nos predispone hacia un futuro completamente nuevo, donde el destino aún no está escrito y el futuro está en nuestras propias manos. Se evidencia una esencia electrónica más madura frente a todo lo visto, y la armonía sigue siendo de muy buen disfrute. Sólo soy capaz de decir: Buen trabajo, un cierre que trasciende cualquier final, y una sensación de euforia y expectación asegurada.

"Descubriré mi propio cielo, para dejar mi cuerpo descansar"

Y aquí termina el disco… ¿Cuáles son las conclusiones que se pueden sacar a partir de los que ya hemos podido sentir? La verdad es que hay un gran trecho entre cada trabajo: Mientras el segundo álbum concretó una identidad mediante el uso de piezas musicales de calidad elevada, Primera Dimensión dirigió un rumbo hacia un bosquejo de lo que sería más adelante el proyecto de los TELEBIT.

¿Y qué opino del disco y de ellos? Abajo mi juicio y crítica

Los Doce Vientos son en conjunto, una experiencia que explora grandes matices de un género que simplemente no es capaz de vivir en una zona de confort. Se sale de aquel espacio y se comienza a viajar por diferentes rumbos en los que las variadas temáticas y las distintas manifestaciones sintéticas construyeron y ambientaron efectivamente el espíritu del trabajo.

¿Es excelente? Sí, es una de esas pocas bandas que realmente se tienen que tener en cuenta para conocer el qué tan lejos puede llegar un rockero latinoamericano con el fin de crear nuevas expresiones artísticas. No son un grupo de trayectoria amplia; no obstante, puedo decir con seguridad que son el mejor grupo joven de rock de esta década en Colombia.

Una fortuna conocerlos. Espero que adquieran más reconocimiento y éxito en un futuro cercano. ¡Se lo merecen!

Y aquí termino mi largo análisis. Espero que hayan disfrutado esta travesía llena de rock. Nos veremos en una próxima ocasión con temas más variados (excluyendo aquella serie de artículos que ya casi va a terminar). ¡Hasta Pronto!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”

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